Siempre he pensado que
vivir en otro mundo sería diferente, mejor; siempre he imaginado un nuevo mundo
de nuevas actividades, nuevos retos y nuevas sensaciones, siempre que se lo
explico a alguien no me entiende, nunca ha entendido nadie porque siempre hablo
de mi mundo perdido. Es un mundo extravagante y divertido, donde todas mis
emociones son diferentes, cuando vuelvo a la realidad el peso de todos mis
actos es muy grande no me siento bien, a gusto, simplemente me deprimo por eso
decido siempre volver a ese mundo, a mi mundo feliz. Allí me relajo,
pienso en las cosas que me gustaría hacer y claro está, las que me harían más
feliz, más que feliz, enloquecida por él.
Él no se da cuenta de que
estoy aquí, parece como si yo no existiera, soy como una partícula de polvo en
el aire, a nadie le importo. Cuando paso por su lado o me quedo fijamente
mirando hacia él, mi corazón va como el A.V.E., ya que como una locomotora es
muy poco. Siempre que habla con otras
chicas me pongo celosa, no lo aguanto, y, no
puedo contárselo a nadie, ya que no tengo amigos… Allí no me tratan nada
bien, un día u otro acabo llorando, aunque sean por simples tonterías. Por
estas razones, al llegar a casa me voy directa a mi cuarto, no tengo hermanos
ni hermanas, y mis padres se pasan todo el día trabajando fuera de casa,
incluso hay a veces que no veo a ninguno de los dos en un par de días.
En el mundo que tanto me
gusta estar, en el que me gustaría vivir, allí los dos somos muy felices,
Carlos, allí me hace sentir especial, como nadie lo hace, es un sueño que
cualquier día puede hacerse realidad. Mientras tanto, yo continúo en mi mundo
feliz.
En el instituto como en
todos los demás, está dividido en varios grupos: los populares, los “frikis” y
los “normales”, por llamarlos de alguna manera. Entre los populares se
encuentra Sia, Steven, Marc, Willy y Priscila, estos son los que insultan a
todo el mundo, porque según ellos son los mejores. Luego encontramos los
“frikis”: Meridith y algunos más, sé que me podría ir con ellos, pero nunca lo
he probado. Después los “normales”, hay tantos que no me sé ni sus nombres.
**Capítulo 1**
Pronto será el baile de
Navidad, en este instituto se hace un baile unos días antes de irse de
vacaciones. Yo no tengo ninguna pareja, sé que no es obligatorio ir, pero a mí
me gustaría.
Faltan 8 días para que
llegue, no tengo vestido, no tengo pareja… Lo único que puedo hacer es pedirle
a Max que venga conmigo; Max es mi vecino, siempre me he llevado bien con él,
supongo que si se lo pido vendría, a no ser que tenga otros planes…
Lo primero que debo hacer
es preguntárselo a Max, porque si primero me compro el vestido y me dice que no
sería un gran chasco.
-Oye Max, sabes que en mi
instituto hacen un baile de Navidad verdad?
- Sí, por supuesto.
- Bueno, pues venia a
preguntarte si te parecería bien venir conmigo, ya que en el instituto nadie
quiere…
- Pues claro, ¡Cómo no! ¿Qué
día es?
- El viernes de la semana
que viene a las 20:00h. en el instituto.
- Te paso a recoger a las
19:30, ¿te parece bien?
- ¡Por supuesto! Pues
hasta el viernes entonces.
Qué suerte por Dios, por
fin puedo ir al baile acompañada de un chico y a demás ¡No es feo! No me
esperaba que Max dijera que sí, estoy muy impaciente para que llegue el viernes,
tengo que comprarme maquillaje, el vestido, unos zapatos…
Mi madre acaba de llegar
de trabajar, vaya milagro. Le he preguntado donde están mis ahorros, no
respondió, simplemente me los dio. Así que los he cogido y he contado cuánto
dinero hay. Me he quedado de piedra al saber el dinero que hay, es imposible.
Una miseria para un vestido, solo tengo 20 euros, con esto puede que me llegue
a un vestido muy simple y muy barato. Antes de volverme histérica debería ir al
centro comercial, mirar en varias tiendas y ver si hay alguno que realmente
valga la pena, y que por supuesto no valga más de 20 euros.
Al subirme al autobús para
ir al centro comercial, ¿A que no sabéis con quien me he encontrado? Pues sí,
con él. Poco a poco con la idea del baile no me acuerdo tanto de él, ahora
cuando me pongo a escuchar música me vuelvo a mi mundo, sí, pensareis que estoy
loca, pero no sabéis lo bien que se está. En estos momentos, ya no aparece
Carlos solo, sino Max, supongo que esto quiere decirme algo, como que Carlos no
vale la pena, que lo deje estar, que con Max vale la pena estar, te lo pasas
genial y te olvidas de todo, flotas en una nube, supongo que me estaréis
entendiendo.
Creo que me estoy
enamorando de Max, no sé si debo o no, esto me sale solo, nunca me había
sentido así después de Carlos.
Cuando vi a Carlos en el
autobús pasé de él y fui a lo que iba, a mirarme el vestido para el baile.
Si os gusta comentad o pulgar hacia arriba. Gracias.